Primeras visitas al pediatra: ¿cuándo debo preocuparme de verdad?

Tras el nacimiento del bebé, éste recibe la visita diaria de un pediatra. Pero cuando el bebé ya está en casa y las visitas terminan, uno debe hacerse responsable de cuándo llevar al bebé al pediatra. Aquí repasaremos los primeros pasos para mostrar que nunca debes preocuparte de verdad si sigues las pautas establecidas.

La primera visita de tu bebé al pediatra debería de producirse antes de que se cumpla la primera semana de vida del niño, sobre todo para mantener un tratamiento cercano preventivo de posibles enfermedades del bebé. ¿Por qué tan pronto?

Problemas del bebé en los primeros días

Por lo general, en los primeros días en casa tu bebé perderá algo de peso. También dará la sensación de dormitar mucho, pero sus momentos de queja serán más intensos. Todo ello genera dudas y por eso es importante mantener siempre un contacto cercano con tu pediatra.

En esencia, el bebé, al llegar a casa, cambia frente al bebé que conociste en el hospital, y eso genera incertidumbre. Las visitas al pediatra serán tu guía.

La primera visita con el pediatra

Esta primera visita, a la primera semana de vida, sirve para confirmar que todo va bien y para solventar dudas y crear patrones de conducta. Por este motivo, no debes tener ninguna preocupación. Los primeros días de vida del bebé son de una monitorización constante, y por lo general todo está prevenido.

Es decir, resulta raro que surja una emergencia imprevista si las visitas son las fijadas adecuadamente. Por ello, nunca debes preocuparte de verdad y acudir de urgencias a menos que el caso sea realmente grave o de accidente infortunado. Puedes estar tranquila con que el trabajo del pediatra es más de prevención que de curación en los primeros meses.

Eso sí, te recomendamos mucho que utilices cada visita, desde la primera, para informarte y resolver dudas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *